Uno de los casos más habituales en la logística crítica sucede cuando se trata del envío de piezas de repuesto, también conocidas como spare parts. Este tipo de envíos de recambios se dan con mayor frecuencia en las empresas industriales: fábricas que se dedican a la producción y transformación de productos y habitualmente se encargan de todo o buena parte del proceso productivo. Según análisis sobre gestión de cadenas de suministro de la ISO, la optimización de los tiempos de respuesta en la distribución de componentes industriales reduce drásticamente las pérdidas por paradas operativas. Además, estas plantas suelen estar altamente automatizadas y tecnificadas, utilizando maquinarias y equipos especializados para la producción. Por este motivo, cuando hay una avería en la cadena de montaje y no hay recambios en la zona, requieren de envíos urgentes y programados en los que cada hora cuenta.
Conocemos como envíos críticos aquellos en los que una empresa requiere de un envío de la forma más urgente posible debido a que el coste de no disponer de ese artículo en destino es mayúsculo. Los casos más habituales se suelen dar en fábricas cuando hay una pieza de la maquinaria de producción que se ha roto y hace que toda la cadena de producción esté parada. En esta situación la fábrica sigue soportando unos costes fijos muy grandes sin poder producir, por lo que hacer llegar esa pieza de repuesto lo antes posible pasa a ser una prioridad absoluta.
En estas ocasiones, la urgencia del envío es vital y cada minuto cuenta. En mail boxes etc. (mbe) entendemos como urgencia no solo el tránsito de la expedición, sino todo el proceso de alerta y planificación desde el momento en que el cliente solicita este transporte tan determinante para su negocio. Una rápida reacción puede hacer que el envío llegue antes de lo esperado y ahorrarle mucho dinero y problemas de operatividad al cliente. Es primordial una planificación eficiente para todas aquellas acciones que se realizan antes de tener el paquete en las manos del transportista: realizar una recogida lo más rápida posible con el fin de que llegue al próximo corte del servicio de paquetería escogido; ya sea un envío internacional —en el que saldrá en el avión de carga— o en caso de transporte terrestre —que requerirá de la pronta llegada al Hub de clasificación del transportista a nivel nacional o europeo—.
Aún así, hay ocasiones en las que el envío es tan crítico para el cliente que el coste del transporte pasa a ser secundario y los envíos express de los couriers no son suficientemente rápidos para compensar las pérdidas económicas de una parada de la producción por la falta de una o varias piezas de repuesto.
Ahí es cuando aparecen los servicios de envíos directos o hand courier como la opción más urgente en el mundo del transporte. «A grandes males, grandes soluciones logísticas». Y es que tanto los envíos directos como el hand carrier (o el servicio OBC —*On Board Courier*—) son envíos que se tramitan especialmente para una expedición en concreto: no pasan por plataformas de clasificación, no tienen una ruta de recogida y reparto por varios puntos, etc. Toda la acción de transporte que se realiza es para llevar un paquete desde el punto A al punto B con la mayor rapidez posible.
Mientras que los envíos directos suelen disponer de un vehículo dedicado que recoge y transporta directamente al destino un paquete o una carga completa, el servicio hand courier habitualmente se da con objetos ligeros que pueden transportarse en la cabina de un avión comercial (que tienen mayor frecuencia y combinación de vuelos que los aviones de carga) por una persona que se ocupa de llegar al punto de destino con la combinación de medios más rápida. En ambos casos es una carrera contrarreloj en la que, dentro de un tiempo corto de entrega, se consigue optimizar por horas o días (según el destino) el envío express tradicional.
Estos envíos para emergencias se dan en situaciones de extrema necesidad y el artículo que se acostumbra a transportar son piezas de repuesto. Pero también se dan ocasiones en las que existe la necesidad de un envío directo no programado o envío con hand courier de objetos que, si están en destino lo antes posible, pueden generar grandes ingresos, como: contratos para su firma o envío de prototipos o muestras para una presentación. Para coordinar estas operaciones, contar con envíos a todo el mundo adaptados a cada tipo de carga es clave.
| Tipo de Envío Crítico | Características y Tiempos de Respuesta |
|---|---|
| Envíos Urgentes y Programados (Express Standard) | Tránsito garantizado en 24/48 horas a través de red courier consolidada. Ideal para reposición programada de stock. |
| Envío Directo Dedicado (Vehículo Exclusivo) | Recogida inmediata y transporte directo punto a punto sin escalas en plataformas de clasificación. Carga ligera o pesada. |
| Hand Carrier / On Board Courier (OBC) | Un acompañante custodiado lleva el paquete en cabina de avión comercial. Máxima prioridad y rapidez internacional. |
Este tipo de servicios suelen ser excepcionales pero necesarios para cubrir cualquier necesidad de transporte que pueda tener un negocio. Para ello, disponer de envíos de máxima urgencia de forma personalizada mediante soluciones de soluciones para logística avanzadas o integradas con el servicio de fulfillment MBE completa una oferta logística integral.